El Portal de la Santeria – Santeria, Religion Yoruba Africana, todo en santeria, orishas, santeros, orisha, foros, chat, tratado de ifa, hacemos consultas a distancia.. En este site puede encontrar respuestas a sus dudas y preocupaciones, ademas de la información sobre la Santería, su história o patakies y creencias. Encontrará salas de Chat, Forum, Letra del Año, Consultas On Line, Refranes Yorubas, y muchas informaciones sobre la religion de los orishas yorubas y muchas cosas más.
Último Mensaje - Escrito por: Orimao Osun - Lunes, 16 Agosto 2010 07:47
Hay nuevos ebooks disponibles para su descarga de forma gratuita. Regístrate para acceder a la zona de descargas!
Enlaces
 
Editoriales

Editoriales ->Temas Variados->El Imperio de Oyó   
El Imperio de Oyó

Los yoruba estuvieron organizados como reinos independientes. Nunca estuvieron unidos bajo una única autoridad política. Durante el siglo XVII, uno de los reinos, el de Oyó, comenzó a ganar importancia, legando a ser uno de los imperios más famosos de África subsahariana.

El mayor y más poderoso de los reinos yoruba, el famoso imperio de Oyó, según algunos autores, tuvo su nacimiento a mediados del siglo XIV, posiblemente entre 1388 y 1431 y su fundador lo fue Oranyán, también conocido como Oranmiyan.

El imperio se distinguió por varios factores, entre los que se destacan el haber contado con un ejército poderoso debido fundamentalmente al conocimiento y dominio que tenían de la caballería, la que se dice fue introducida durante el régimen de Shangó en el siglo XV. A esta fuerza de la caballería se suma la existencia de una lograda disciplina y organización.

Al frente del ejército se encontraba un comandante en jefe cuyo cargo se conocía como Are Ona Kankafo y era quien dirigía las grandes batallas.

Otro de los aspectos distintivos y fundamentales del imperio fue el desarrollo de una monarquía constitucional, aunque no escrita. Esta estaba constituida por un Consejo de Estado llamado Oyo Mesi, integrado por siete grandes jefes, al frente del cual se encontraba una especie de Primer Ministro, el Basorun. Este órgano era el encargado de elegir al Alafin de Oyo y hay quien destaca que previamente se consulta con el oráculo de Ifá.

Desde el Primer Ministro y el Alafin, todos los cargos que integraban el gabinete tenían sus propias funciones, cada provincia tenía su propia administración y existía la división de poderes. Ni el Oyo Mesi ni la sociedad de Ogboni podían destituir directamente a un Alafin. La sociedad Ogboni era una organización secreta de carácter básicamente político de mucha influencia en la nación yoruba.

Cualquier funcionario importante que fallara en sus funciones, fuera el Alafin o el Are Ona Kankafo, según la tradición debía morir para que el imperio viviese. Cuando un Alafin cometía graves errores y no cumplía debidamente con su cargo se le rechazaba, enviándole una cazuela vacía o un huevo de cotorra con un mensaje que señalaba:

"Los dioses te rechazan, el pueblo te rechaza, la tierra te rechaza".

El encargado de transmitir este mensaje era el Are Ona Kankafo.

El imperio de Oyó también se caracterizó por el desarrollo del comercio, la posición geográfica donde se encontraba y por su diplomacia, además de contar con una mayor homogeneidad étnica.

Se calcula que el territorio del imperio se extendió quizás más de 200 millas hacia el interior y que su predominio duró más de 200 años, dominando más de 6 600 pueblos y aldeas de forma directa o indirecta.
En 1830 se produce el gran colapso del famoso imperio a causa de crisis de gobierno, intrigas palaciegas, luchas por el poder, debilitamiento del ejército y de la economía, y sobre todo, por el afán de ganancias de los colonizadores europeos, que estimulaban las luchas internas con propósitos esclavistas.

La tierra yoruba fue oficialmente colonizada por los británicos en 1901, estableciéndose un sistema de gobierno indirecto.

Entre los pueblos yoruba está fuertemente arraigada la creencia en Ifá, como deidad de la sabiduría y como sistema adivinatorio. Algunos mitos sitúan su surgimiento con la aparición del mundo, mientras que para algunos investigadores surgió a partir del siglo XI; otros lo ubican en la Antigüedad. Hay quienes estiman que el culto de Ifá fue introducido en época tan temprana como en 1708-1728.

Existen diversos mitos acerca del surgimiento Ifá en Nigeria. De acuerdo con una de las tantas tradiciones, Ifá fue introducido en tierra yoruba por Setulio, un individuo nativo de Nupe, quien nació ciego. Según el mito, Setulio desde niño dio muestra de singulares habilidades y sus familiares se asombraban por su poder de adivinación. A medida que fue creciendo fue adquiriendo fama por sus conocimientos medicinales. Se dice que para ejercer sus prácticas utilizaba 16 pequeños guijarros, que también podrían haber sido 16 piedras. Los mahometanos, al percatarse de que sus seguidores se estaban convirtiendo rápidamente en seguidores de Setulio, y que incluso respetables sacerdotes no escapaban al contagio general, decidieron expulsarlo del país. Por esta razón Setulio cruzó el río Níger y fue a Benin, permaneciendo un tiempo en un lugar llamado Owo y desde allí fue a Ado. Seguidamente emigró a Ilé Ifé, donde se estableció definitivamente alcanzando gran popularidad por sus conocimientos y sabiduría. Setulio inició a varios de sus sacerdotes en los misterios de la adivinación, y gradualmente Ifá se fue convirtiendo en el oráculo consultante de toda la nación yoruba.

Otra tradición sobre Ifá relata que este nació en Ifé, hijo de un hábil médico, con amplios conocimientos y práctica, además de un eminente adivinador. Después de hacerse famoso, fundó una ciudad llamada Ipetu y devino Rey del lugar. Gentes de todos los rincones del país yoruba acudían en tropel a verlo. De entre los que lo visitaban escogió a 16, se dice que los nombres de estos aprendices son idénticos a los de los 16 signos de la adivinación, llamados Odu.

Es una práctica que los yoruba consulten al oráculo de Ifá para todos los acontecimientos más importantes de su vida. Según algunas fuentes, en Nigeria se adoran unos 401 orishas y otras citan hasta 1 700.

Se afirma que originalmente los Orishas eran seres humanos que alcanzaron gran relevancia; por una u otra razón y, al morir, fueron deificados por el pueblo.

La veneración a las distintas divinidades del panteón Yoruba estuvo y todavía está íntimamente relacionada con el linaje, el parentesco, con algunas poblaciones o localidades y con determinados acontecimientos. Algunos son adorados más allá de una localidad y es el caso de Obatalá, Shangó, Ifá, Ogún, Oshún Oyá, Obaluaye, Eshu, y otros.

En la familia yoruba generalmente existe un orisha que es de todo el grupo familiar y que muchas veces aparece representado en el apellido. Existe un ritual particular de cada familia denominado Oroilé y que está dirigido por el familiar de mayor edad, donde se determina al antepasado ancestral que no es precisamente un orisha. En este rito, que es muy breve, no se utilizan animales. Cuando el niño o la niña nace, los padres lo llevan a un babalawo para conocer cómo va a ser la vida de éste. En este caso, el individuo, además del orisha familiar, puede hacer un pacto con otro orisha y asumirlo como deidad tutelar.

De las instituciones relacionadas con los ancestros se encuentran: la Sociedad Egungun, dedicada a rendirle culto a los ancestros masculinos y la Sociedad Gelede para los ancestros femeninos.

La Sociedad Gelede, rinde culto a las Iya-agba, también llamadas Iyami, que simbolizan aspectos del poder ancestral femenino. Dirigida por las erelu, mujeres que detentan los secretos y poderes de Iyami, cuya buena voluntad debe ser cultivada por ser esencial en la continuidad de la vida y de la sociedad, el culto tiene por finalidad apaciguar su furor; propiciar los poderes místicos femeninos; favorecer la fertilidad y la fecundidad. Su festival se realiza todos los años y dura siete días (Ronilda Iyakemi, 1996).

El concepto de la vida y la muerte entre los yoruba no es el mismo que en otros pueblos. Muchos de ellos creen que el otro mundo está en el planeta mismo. Según estas creencias el cielo, Orun, tiene un espacio llamado Orun rere, a donde van a parar los espíritus de las personas que aquí en la Tierra tuvieron una vida noble, decente, honrada, tranquila. Estos son los espíritus que se festejan y que luego reencarnan en la familia. En este Orun rere habitan las divinidades y los ancestros. Por otra parte, existe el Orun apaadi, el cielo malo, a donde van a parar aquellos que aquí tuvieron una mala vida, malas conductas y mala muerte, y por lo tanto no tienen derecho a reencarnar y ni siquiera a aparecer en sueños ni en visiones, ni ser recordados jamás. Estos son los que tienen una muerte total.

Sistemas adivinatorios como el de Ifá también pueden encontrarse en Nigeria entre los Igbo, Nupe, Gwari y Jukun, en la República de Benin, Togo, Ghana, América y a partir de la influencia cubana en muchos otros países de Europa (Para mayor información sobre los yoruba ver el libro de este autor Yoruba, un acercamiento a n uestras raíces).

 




por Orimao Osun, Martes, 09 Marzo 2010 08:27, Comentarios(0)
Comentarios


 
 

Licencia de Creative Commons
El Portal de Santería e Ifá Eshu Omó Iré es gestionada por Eshuomoire.com y está bajo una licencia
Creative Commons de Reconocimiento - No Comercial - Sin Obra Derivada 3.0 Unported License.

Copyright 1996-2010 Eshuomoire.com - Recuerde leer Reglas, Políticas y Declaraciones Generales

Filiales de Eshuomoire.com: Sublimesanteria.org


MKPortal C1.2.2 ©2003-2008 mkportal.it
Página generada en 0.02693 segundos con 23 consultas a la base de datos